nuestro 

fundamento

edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo

LA IGLESIA

Creemos que la Iglesia Apostólica es formada por seres humanos, sin distinción o acepción de personas, que hayan aceptado a nuestro Señor Jesucristo como su Salvador y que han sido bautizados en agua en el nombre de Jesucristo (Hechos 2:38) y haber sido llenos del Espíritu Santo (1 Corintios 12:13). 

UN SOLO DIOS

Creemos que hay un sólo Dios que se ha manifestado al mundo en distintas formas a través de los tiempos   que se ha revelado como Padre en la Creación, como Hijo en la Redención de la humanidad, y como Espíritu Santo derramándose en los corazones de los creyentes.

El primer mandamiento de todos es: “Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es” (Marcos 12:29; Deuteronomio 6:4).  

Dios fue manifestado en carne  (1 Corintios 8:6; 1 Timoteo 3:16).

Creemos que hay un sólo Dios que se ha manifestado al mundo en distintas formas a través de los tiempos   que se ha revelado como Padre en la Creación, como Hijo en la Redención de la humanidad, y como Espíritu Santo derramándose en los corazones de los creyentes.

El primer mandamiento de todos es: “Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es” (Marcos 12:29; Deuteronomio 6:4).  

Dios fue manifestado en carne  (1 Corintios 8:6; 1 Timoteo 3:16).

EL BAUTISMO EN AGUA

Creemos en el bautismo en agua, por inmersión y en el Nombre de Jesucristo, el cual debe ser administrado por un ministro ordenado. El bautismo debe ser por inmersión, porque sólo así representa la muerte del hombre al pecado, que debe ser semejante a la muerte de Cristo (Romanos 6:1-5).

Y en el Nombre de Jesucristo, porque ésta es la forma en que los apóstoles y ministros bautizaron en la edad primitiva de la Iglesia, según lo prueban las Sagradas Escrituras (Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:6; 22:16).